Por primera vez se ha elaborado un informe sobre el impacto de la pandemia en la atención sanitaria, que desvela que el número de pacientes de cáncer nuevos bajó un 21% durante el confinamiento.

Aumento de las listas de espera, pacientes que no han querido acudir a los centros sanitarios por miedo y, en definitiva, un sistema de salud con gran parte de los recursos recanalizados para asegurar la atención de los pacientes de coronavirus. Una situación que ha provocado, durante los meses de marzo a junio de 2020, retrasos significativos en la atención de otros problemas de salud; incluido el diagnóstico y tratamiento del cáncer.

Ya en el mes de mayo, el Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) preparó un estudio sobre el impacto psicosocial provocado por la COVID-19; donde se mostraba la situación agravada de fragilidad emocional y social de las personas con cáncer y sus familiares . Ahora, la AECC se ha centrado en conocer el alcance real del impacto de la COVID-19 en los pacientes oncológicos en el ámbito hospitalario durante los meses de confinamiento. Para ello se ha trabajado con las sociedades científicas implicadas en el abordaje del cáncer (SEAP, SEEO, SEHH, SEOM, SEOR).

El resultado de este trabajo es un primer informe en el que se mide la asistencia realizada en los meses de marzo, abril, mayo y junio; tanto de los años 2019 como de 2020, para constatar la variación. Para ello, se ha contado con los datos proporcionados por los servicios de Anatomía Patológica, Hematología, Oncología Médica y Oncología Radioterápica de 37 hospitales de tercer nivel de diferentes Comunidades Autónomas.


Los datos del cáncer durante la primera ola de Covid-19

La gran conclusión de este estudio es que la primera ola de la pandemia ha supuesto un descenso tanto en el número de nuevos diagnósticos como en el inicio de nuevos tratamientos en la población con cáncer.

Entre los datos más destacados, el primero, sin duda, es que el número de pacientes de cáncer nuevos bajó un 21% durante el confinamiento; con relación al mismo periodo del año anterior. Este descenso corresponde, en la mayor parte de los casos, a la suspensión de la actividad asistencial durante ese periodo de tiempo. Es decir, no se trata de una disminución de casos, sino de diagnósticos.

Según los datos de este informe, durante este periodo casi el 98% de los centros cambió la atención presencial por la telefónica; aunque el 95% mantuvo la asistencia presencial en aquellos casos que era imprescindible. En este sentido, con el objetivo de minimizar el riesgo de contraer la infección por coronavirus, se modificaron los esquemas de los tratamientos que ya habían comenzado o estaban a punto de comenzar; y se mantuvo la actividad en la medida de lo posible.

Pese a este esfuerzo, el número de pacientes nuevos decreció con relación al mismo periodo del año anterior. En concreto, la mayor caída se observa en los meses de abril y mayo, con un 32% menos que en 2019.

Este no es el único dato que muestra descensos. También se ha observado que el número de pacientes atendidos en hospitales de día disminuyó un 14%; mientras que el número de pacientes que reciben tratamiento con quimioterapia desciende una media de un 9.5%. 

En cuanto a los pacientes tratados en los servicios de radioterapia, el número desciende en un 5%; con respecto a los meses de marzo, abril y mayo del 2019. 


Pruebas para la detección del cáncer durante la pandemia de Covid-19

El informe también refleja la disminución de la capacidad diagnóstica en todos los pacientes no-covid en los hostipatales.

Por ejemplo, durante la primera ola de la pandemia, se observó una disminución del 57% de la actividad diagnóstica en citologías en general. Esto dio lugar a una disminución del diagnóstico de cáncer con esta prueba del 30%.

También disminuyeron las biopsias. A este respecto, la disminución fue del 41%, lo que da lugar a una disminución del diagnóstico de cáncer con esta prueba del 23,5%.

Más allá de las pruebas diagnósticas, también se observó un descenso de hasta el 50% en el número de trasplantes alo-TPH de donante no emparentado (DNE) en el periodo de marzo, abril y mayo; con recuperación de la actividad trasplantadora general en época estival.


Los retos de la atención al paciente con cáncer durante la pandemia

Los datos extraídos de este informe llevan a confirmar la hipótesis de que la primera ola de la pandemia ha condicionado la atención hospitalaria y el diagnóstico de los pacientes con cáncer.

La primera idea que señalan los expertos que han participado en su elaboración es la importancia de concienciar a los pacientes de que no se deben demorar las consultas ni abandonar tratamientos por miedo a la infección por coronavirus.

La parte positiva, y que los pacientes deben conocer, es que durante la elaboración del informe también se pudo comprobar que el 100% de los servicios que han participado en este proyecto habían puesto medidas de control durante el mes de marzo de 2020. En todos ellos se ha mantenido la atención, individualizando y adaptando las decisiones terapéuticas en cada paciente.

Los datos de este informe también deben alertar también a las autoridades sanitarias; y se pongan en marcha medidas que eviten la suspensión de la actividad diagnostica, terapéutica y asistencial en general en las siguientes olas de la pandemia.

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